jueves, 22 de abril de 2010

22 de Abril - Día de la Tierra

Reseña histórica:
En el Siglo XIX los seres humanos nos encontrábamos bendecidos con una tierra muy rica en recursos naturales, vivíamos en la creencia que los frescos campos siempre estarían en el horizonte, o cuando se agotara el suelo, o los bosques o el carbón en un lugar determinado podrían mudarse a otro lugar.
A medida que la industria creció a principios del Siglo XX, la gente sin cuestionar aceptó que los cielos por las emisiones de las chimeneas se obscurecieran y los ríos se llenaran de desechos industriales. A mediados de 1930, nace en el Río Cuyohoga de Ohio el corazón industrial de los Estados Unidos de Norteamérica, comenzando por los desechos químicos de las fábricas construidas a lo largo de sus márgenes linderos, esta acción la gente no lo notó y no hubo protesta pública.
Durante 1960, la actitud de las personas comenzó a cambiar. Rachel Carzon (bióloga marina) publicó el libro "Primavera Silente", el cual hacia referencia a un futuro sin aves y describía los devastadores efectos de los pesticidas altamente tóxicos, a largo plazo, y otros agentes químicos comúnmente empleados en la industria, la agricultura y el día a día por millones de personas. El libro rápidamente se ubicó entre los más vendidos. A fines de la década de 1960, los astronautas del Apollo, en el primer vuelo orbitando de la luna, fotografiaron por primera vez el planeta Tierra. Esta imagen de la Tierra se ilustraba pequeña, frágil, hermosa y única, rápidamente quedó impresa en las mentes de millones de personas. A comienzos de la década del ‘70, la Industrial en el Río Cuyohoga nuevamente provocó un incendio. Esta vez, provocó la reacción del público de forma intensa e inmediata. A raíz de esta catástrofe ambiental, el Congreso de los Estados Unidos promulgó la Ley NEPA (Nacional de Política Ambiental), declarando en esta una política nacional que alentaría la armonía productiva y deleitable entre el hombre y su entorno natural.
De forma paralela con esta concientización ambiental, hubo una oposición a la participación de EEUU en la Guerra de Vietnam. Las manifestaciones públicas contra la guerra, en su mayoría realizadas en las universidades, impulsaron las ideas de que las acciones individuales harían la diferencia, y que podían cambiar de hecho la la conducta pública y política. Gaylord Nelson (Senador de Wisconsin y conservacionista), fue una de las personas que entendió que los métodos para la protesta contra la guerra podían ser eficaces en otras esferas y, comenzó así a promover el Día de la Tierra entre otros gobernadores, alcaldes de las principales ciudades, entre otros y, lo que es más importante para que se desarrollara esta idea, en la Revista Académica, la misma circula tanto en las escuelas primarias como las escuelas secundarias de todo el país. En septiembre de 1970, Nelson anunció formalmente que habría una clase nacional sobre el medio ambiente en la primavera de ese año, en la cual participaron en manifestaciones pacíficas unas veinte millones de personas en todo el país. 10000 escolares y liceístas, 2000 colegios universitarios y 1000 comunidades tomaron parte.
En 1970 se creó la Agencia de Protección Ambiental, conjuntamente con la Ley del Aire Limpio, luego la Ley de Especies en Peligro de Extinción y la Ley de Aguas Limpias , algunas de las disposiciones de estas leyes se encuentra:
-el requerimiento de que los automóviles utilicen gasolina o combustible sin plomo, se adhieran a un mínimo de kilómetros por galón y se equipen a los mismos con catalizadores que reduzcan la cantidad de vapores tóxicos emitidos por los vehículos.
A pesar que el Día de la Tierra no tuvo la concurrencia de la gente que la primera, el destello de consciencia generado por el primer Día de la Tierra siguió en crecimiento. Las organizaciones populares, conocidas como organizaciones no gubernamentales (ONG), aumentaron en poder y tamaño. Greenpeace, formado en Canadá , adaptó los principios de la desobediencia civil no violenta para crear consciencia entre las personas en torno a los riesgos de la energía nuclear y la menguante población de ballenas.
Las ONG, financiadas por aportes del público y conformadas por abogados y educadores, como así también científicos y naturalistas, se volvieron “vigiladores” enérgicos del medio ambiente, al mismo tiempo educaban al público y enjuiciaban a gobiernos y compañías para obligarlos a cumplir con la legislación
Por medio de toda esta concientización ecológica, los estadounidenses en sus casas, incitados en la mayoría de las veces, instados por sus hijos, comenzaron a separar la basura para el reciclaje. A finales de la década del ‘80, se establecieron programas de reciclaje en muchas comunidades. A mediados de la década de los ‘90, estos programas municipales ya rendían retribuciones: la cantidad de basura que se vaciaba, en los rellenos iba en notable descenso, y más de 20% de la basura de EEUU se convertía en productos de utilidad.
En 1995, se realizó el XXV Aniversario del primer Día de la Tierra y fue un momento para evaluar el progreso ambiental del último cuarto de siglo. En los países occidentales, las noticias parecían buenas: el aire y el agua eran más limpios, los bosques se expandían y muchos indicadores ambientales también iban en ascenso. Sin lugar a dudas, la combinación en ocasiones volátil de legislación, juicios entablados por las ONG, educación pública y prácticas comerciales más eficientes, había logrado un efecto notable y positivo en el estado del medio ambiente. Esto dependía de a quién se le preguntara, por ejemplo el periodista Gregg Easterbrook en la revista The New Yorker escribió:"Las leyes (del medio ambiente)... junto con innumerables esfuerzos privados alentados por la consciencia ambiental... han constituido un éxito sorprendente", "Tanto en los Estados Unidos, como en Europa, las tendencias ambientales son, en su mayoría, positivas; y las regulaciones ambientales, lejos de ser pesadas y costosas, han resultado ser bastante efectivas, han costado menos de lo previsto y han fortalecido, no debilitado, las economías de los piases que las aplicaron". En cambio la revista Environment, dirigida por una ONG, ofreció realizar una evaluación más sombría del mismo tema indicando lo siguiente: "El Día de la Tierra... ni ha generado una ciudadanía permanentemente activa, ni ha transformado el malestar general que socava la fe en la responsabilidad democrática. Aunque el movimiento ecologista ha hecho grandes avances desde 1970, institucionalmente así como en la consciencia pública, la seguridad del medio ambiente, en forma de tratamiento justo y la disposición de necesidades fundamentales para todos, sigue siendo hoy más evasivo que hace 25 años".
La NPCA (Asociación Nacional de Parques y Conservación) constituido por grupos de ciudadanos estadounidenses y del exterior se encargan de organizar eventos de Marcha Pro Parques, que beneficien de forma directa a sus parques locales, estatales y nacionales. La marcha consta de caminatas en zonas rurales y urbanas para recabar fondos. El dinero recaudado es destinado a parques locales y proyectos de restauración. Los proyectos pasados incluyen reparación de edificios y senderos históricos, plantación de árboles y jardinería, programas de reciclaje y el patrocinio de limpieza de parques, así como adquisición de terrenos para nuevos parques. Los organizadores de la marcha informan que en 1997 se recaudaron aproximadamente 2 millones de dólares para parques de la comunidad, que involucraron más de 1 millón de personas, y fue el acontecimiento nacional más grande del “Día de la Tierra”. Los países que participaron de la misma fueron Rusia, Canadá, Arabia Saudita, Brasil, Argentina, Costa Rica, Suecia, España y Finlandia.
En conclusión la historia del Día de la Tierra refleja un crecimiento de la consciencia ambiental de la personas en el transcurso del tiempo. Aunque el panorama ambiental sea complejo, aún todos estamos a tiempo de provocar un cambio. La Tierra necesita de muchas manos, entre esas la tuya.

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